Canibalizaciu00f3n SEO: quu00e9 es, cu00f3mo detectarla y cu00f3mo salir de ella

Tienes dos artículos que hablan de lo mismo. Google no sabe cuál enseñar, así que va alternando: hoy uno, mañana el otro, y ninguno de los dos acaba de subir. Eso es la canibalización SEO, y es de los problemas más comunes y peor diagnosticados que hay.

Lo llamativo es que casi siempre te lo haces tú solo, escribiendo de más y sin mirar atrás.

Qué es la canibalización SEO

La canibalización SEO ocurre cuando dos o más páginas de tu propia web compiten por la misma búsqueda. Google tiene que elegir una y, al no tener clara cuál, reparte las señales entre ambas: ninguna acumula la fuerza suficiente para posicionar bien.

La palabra suena a catástrofe pero el mecanismo es aburrido: estás compitiendo contigo mismo. En vez de una página fuerte, tienes dos mediocres.

Cómo detectar una canibalización

Hay tres señales y ninguna requiere herramienta de pago:

1. La posición baila

Miras una keyword y unos días rankea una URL y otros días otra distinta. Ese baile es la firma. Google está probando cuál le gusta más y no se decide.

2. Search Console te lo canta

En el informe de rendimiento, filtra por una consulta y mira las páginas que reciben impresiones para ella. Si hay dos URLs tuyas repartiéndose las impresiones de la misma consulta, ahí lo tienes. Es el método más fiable y es gratis.

3. El truco del site:

Busca en Google site:tudominio.com "tu keyword". Si salen tres artículos tuyos que dicen prácticamente lo mismo, ya sabes por dónde empezar.

Ojo: que dos páginas mencionen la misma palabra no es canibalización. Lo es cuando las dos intentan responder a la misma intención de búsqueda.

Los cuatro tipos que te vas a encontrar

TipoCómo pasaQué hacer
Artículos gemelosEscribiste dos veces sobre lo mismo con un año de diferenciaFusionar en uno y redirigir
Categoría contra postLa categoría y un artículo van a por la misma búsquedaDecidir cuál manda y desoptimizar la otra
Etiquetas sueltasLas tags generan páginas casi vacías que compiten con el contenido buenoQuitar las etiquetas del índice
Ficha contra categoríaEn tiendas: la ficha de producto y su categoría se pisanCategoría para el genérico, ficha para el modelo concreto
Los cuatro casos habituales de canibalización y su tratamiento.

Cómo solucionarla, en orden

  1. Decide quién manda. Mira cuál de las dos URLs tiene más enlaces, más antigüedad y mejor responde a la intención. Esa se queda.
  2. Fusiona el contenido. Lo bueno de la que va a desaparecer se lleva a la que se queda. No pierdas trabajo que ya estaba hecho.
  3. Redirige con un 301 de la vieja a la que manda. Nunca la borres sin más: perderías los enlaces que apuntaban ahí.
  4. Arregla el enlazado interno. Todos los enlaces que apuntaban a la vieja deben apuntar ahora a la buena. Este paso se salta todo el mundo y es la mitad del efecto.
  5. Espera y vuelve a mirar. Google necesita semanas para recolocar. Si a las seis semanas el baile continúa, es que la fusión no fue lo bastante clara.

Cómo no volver a caer

  • Una keyword objetivo por página. Si vas a escribir sobre algo que ya tratas, la pregunta no es «¿escribo otro?» sino «¿actualizo el que hay?».
  • Antes de escribir, busca en tu propia web. Treinta segundos.
  • Sin etiquetas. En un blog normal generan más problemas que valor.
  • Revisión cada seis meses. Un rato con Search Console filtrando por consultas y mirando qué URLs se solapan.

El resumen

  • Hay canibalización cuando dos páginas tuyas compiten por la misma intención de búsqueda.
  • Se detecta por el baile de posiciones y, sobre todo, en Search Console: dos URLs repartiéndose las impresiones de una consulta.
  • Se arregla fusionando y redirigiendo con un 301, no borrando.
  • El paso que todo el mundo olvida es rehacer el enlazado interno.
  • Se previene con una regla simple: una keyword objetivo por página.

Es la misma regla con la que se escribe esta bitácora, dicho sea de paso. Cuando planifiqué los temas, lo primero que hice fue comprobar que no hubiera dos apuntando a lo mismo. Es más fácil no meterse en el lío que salir de él.