«Enlaces DA90 baratitos»: anatomía de una estafa que sigue colando

«Enlaces DA90 desde 15 €». Lo has visto. Yo también, y a Tragalinks casi le da algo de la emoción: noventa de autoridad por quince euros, oiga, ¿cómo no va a ser un chollo?

Pues eso: por eso mismo. Vamos a destripar el truco, que tiene su arte y conviene conocerlo aunque no pienses picar.

Primero, qué es eso del DA

El Domain Authority es una nota del 1 al 100 que se inventó una empresa de herramientas para estimar la fuerza de un dominio. Es útil para comparar sitios entre sí, y ya está.

Google no usa el Domain Authority. No es una métrica suya, no la mira y no existe dentro de su algoritmo. Es una estimación de una empresa privada.

Que una métrica no la use Google no la hace inútil: la hace orientativa. El problema empieza cuando alguien la convierte en el producto que te vende.

La anatomía del truco

Un DA alto se puede fabricar. No es magia, es paciencia y un par de atajos:

  1. Se compra un dominio caducado que tuvo su época buena: un periódico local, una asociación, una universidad pequeña. Sus enlaces antiguos siguen ahí.
  2. Se monta encima un blog cualquiera con contenido de relleno, a menudo generado en masa.
  3. Se venden enlaces a quien pague, en artículos que no lee nadie y sobre temas que no tienen nada que ver entre sí.
  4. La herramienta sigue marcando DA 90 durante un tiempo, porque mide los enlaces históricos, no lo que ese sitio es ahora.

Resultado: te venden el número, no el sitio. El número está bien. El sitio no vale nada.

Cómo detectarlo en dos minutos

Antes de pagar por un enlace, mira estas cosas. No hace falta ninguna herramienta:

  • ¿De qué habla la web? Si en la misma página hay artículos de casinos, de cremas y de fontanería, no es un medio: es un tablón de anuncios.
  • ¿Tiene tráfico? Un dominio con DA 90 y visitas cercanas a cero está viviendo de rentas de otra época.
  • ¿Firma alguien los artículos? ¿Existe esa persona?
  • ¿Aparece en Google al buscar su propio nombre? Si un sitio no rankea ni por su marca, mal puede darte fuerza a ti.
  • ¿Te lo venden por catálogo? Una lista con precios por tramos de DA es la señal más clara de todas.

Qué pasa si compras

Voy a ser justo, porque el alarmismo también es humo. Lo más probable no es que te caiga una penalización manual: normalmente Google simplemente ignora el enlace y no pasa nada. Nada de nada. Has pagado por cero.

El riesgo de verdad aparece cuando se hace a escala y con prisa: cien enlaces en dos meses, todos con el mismo texto, todos desde sitios del mismo tipo. Ahí sí hay un patrón, y los patrones se detectan.

Pero el coste principal no es el castigo: es el dinero y el tiempo que no has metido en lo que sí funciona.

Entonces, ¿los enlaces ya no sirven?

Sirven, y mucho. Siguen siendo una de las señales más fuertes que existen. Lo que no sirve es comprarlos por catálogo mirando un número.

Un enlace vale cuando cumple tres cosas a la vez: viene de un sitio que habla de lo tuyo, tiene lectores reales, y está puesto donde tiene sentido que esté. Eso no sale en ninguna tabla de precios.

Conseguirlos es más lento y más aburrido: escribir algo que merezca ser citado, aparecer donde está tu sector, tener datos propios que otros quieran enlazar. No hay atajo. Si lo hubiera, ya lo habría comprado todo el mundo y valdría cero.

El resumen

  • El DA es una métrica de una herramienta, no de Google.
  • Un DA alto se fabrica con dominios caducados. Te venden el número, no el sitio.
  • Lo más habitual no es la penalización: es que el enlace no haga absolutamente nada.
  • Un enlace bueno tiene temática, lectores y contexto. Los tres.
  • Si te lo venden por catálogo con precios por tramos de DA, ya sabes lo que hay.

A Tragalinks se lo he explicado tres veces. Sigue mirando el catálogo con cariño. Pero al menos ya no saca la cartera.