WordPress lleva media internet, y eso significa que hay mucha gente ofreciendo SEO para WordPress. Lo que cambia de un profesional a otro no es el gestor: es qué entiende que hay que hacer con él.
Esto es lo que debería hacer por ti alguien que se anuncia como consultor SEO para WordPress, y las señales de que solo sabe instalar plugins.
Qué debería hacer por ti
Dejar el sitio limpio antes que optimizarlo
WordPress genera, de fábrica, un montón de páginas que no busca nadie: archivos por autor, por fecha, páginas de etiquetas, adjuntos. Cada una es una URL que compite y consume atención de Google.
Lo primero que debería hacer es decidir qué existe y qué no. No es glamuroso y es lo que más ordena.
Configurar el plugin de SEO, no solo instalarlo
Instalar Rank Math o Yoast lo hace cualquiera en dos minutos. Lo que cuesta es lo de después: definir cómo se construyen los títulos por tipo de contenido, qué se indexa, qué datos estructurados se emiten y cuáles sobran.
Un plugin de SEO instalado y sin configurar no hace SEO. Hace bulto.
Quitar lo que sobra
Una instalación con veinte plugins carga veinte veces más de lo necesario. Un buen profesional te va a proponer quitar cosas, y eso incluye a veces el constructor visual con el que está hecha la web — con lo que eso implica.
Trabajar el contenido que ya tienes
Casi siempre da más que escribir nuevo. En un WordPress con años encima hay artículos a un empujón de la primera página y otros que se están canibalizando entre ellos sin que nadie lo haya mirado nunca.
Las señales de que solo sabe instalar plugins
- Su propuesta empieza por rehacer la web. A veces hace falta, pero raramente es lo primero.
- Mide el éxito con la lucecita verde del plugin. Ese semáforo evalúa densidad de palabras, no si tu página responde a lo que se busca.
- Instala un plugin por problema. Uno de caché, uno de imágenes, uno de redirecciones, uno de schema… y la web cada vez más lenta.
- No te ha pedido acceso a Search Console. Es gratis, es tuya y es la única fuente que dice lo que Google ve de verdad.
- Te habla de la autoridad de dominio como si fuera una métrica de Google. No lo es.
¿Y el tema? ¿Importa cuál uses?
Importa menos de lo que se dice, pero no da igual. Lo que de verdad cuenta es cuánto código carga para pintar lo mismo. Un tema ligero con CSS propio va a ir mejor que uno cargado de opciones que no usas.
Esta web va con un tema gratuito y CSS escrito a mano, sin constructor. El HTML de la portada pesa 73 KB. Conté cómo y a qué renuncié en lo que pesa esta web.
Qué preguntarle antes de contratar
- ¿Qué vas a quitar? Si la respuesta es «nada», no ha mirado la web.
- ¿Qué hacemos con las etiquetas y los archivos? Debería tener criterio claro, no dudarlo.
- ¿Cómo vas a medir si esto funciona? Si la respuesta es la nota del plugin, mala señal.
- ¿Qué contenido de los que ya tengo merece la pena rescatar? La respuesta te dice si se ha molestado en mirar.
Del oficio en general —qué hace un consultor, cómo cobra y las señales de humo— hablé en qué hace de verdad un consultor SEO.
El resumen
- El trabajo no es instalar plugins: es decidir qué existe, qué se indexa y qué sobra.
- Un plugin de SEO sin configurar no hace nada.
- Casi siempre da más arreglar el contenido que ya tienes que escribir nuevo.
- Señales de alarma: empezar por rehacer la web, medir con la lucecita verde y un plugin por problema.
- Pregunta siempre qué va a quitar. Es la que mejor los retrata.